En 2013 se sancionó la Ley Nº 26.870 que declaró al Vino Argentino Bebida Nacional. A través de ella se busca difundir las características culturales que implica la producción, elaboración y consumo del vino y sus tradiciones.
Si bien en 2010 se promulgó el decreto, en 2013 el Congreso de la Nación sancionó la Ley Nº 26.870 que declaró al Vino Argentino Bebida Nacional. A través de ella se busca difundir las características culturales que implican la producción, elaboración y consumo del vino y sus tradiciones.
¿Por qué el vino es la bebida nacional de Argentina?
En Argentina, el vino es la bebida nacional porque se lo considera un alimento con raíz cultural e identitaria, que forma parte de la dieta local de la mayoría de los habitantes. Se calcula que anualmente se consumen 22 litros de vino por habitante. A nivel mundial, Argentina es el primer país en declarar al su vino como bebida nacional. En cuanto a producción, el país ocupa el quinto puesto en el mundo y es el más importante en América del Sur.
¿Cuáles son las cepas que se producen en argentina?
Si bien en el territorio nacional se producen diferentes cepas de uvas tintas, blancas y rosadas, los dos clásicos con el Malbec y el Torrontés. El Malbec es la cepa más representativa del país ya que cuenta con más de 43 mil hectáreas plantadas con esa variedad. Se utiliza para producir vinos jóvenes y también grandes exponentes que aceptan largas crianzas en barricas, como así también rosados, espumantes y oporto. Aunque el Torrontés es la única uva nativa, el Malbec se distribuyó en todas las regiones obteniendo excelentes resultados.
Hace 20 años la superficie cultivada con vides en el territorio argentino la concentraban Mendoza y San Juan. Hoy, la vitivinicultura argentina se extiende en 19 provincias, casi la totalidad del territorio nacional y con una calidad del vino alta, aún con condiciones de suelo y clima que, en algunos casos, son desventajosas. Hay 223.585 hectáreas cultivadas con viñedos: Malbec, Cereza, Bonarda, Criolla Grande, Cabernet Sauvingnon, Syrah, Pedro Giménez, lo que representa el 3% de la superficie mundial y posiciona al país en el quinto lugar como productor de vinos en el ranking global.
La Argentina exporta vino a 127 países, siendo Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Brasil y Países Bajos los mayores importadores. La industria vitivinícola genera más de 106.000 puestos de trabajo de manera directa y 280.000 de forma indirecta. Son más de 17.000 los productores que cosechan las uvas para las más de 900 bodegas que abastecen el mercado interno como externo.
El vino es cultura y es historia
El vino es parte de nuestra identidad y de nuestro ser nacional. Aparece en cuadros, en poesías, en tangos, en la literatura, en epopeyas. Basta recordar la anécdota del General San Martín que cuenta Manuel de Olazábal en sus memorias. San Martín, siendo gobernador de Mendoza, ofrecía a sus comensales comparar los vinos mendocinos con los vinos extranjeros, aunque previamente invertía el contenido de las botellas.
“Vamos a ver si están ustedes conformes conmigo sobre la supremacía de mi mendocino”. Sirvió primero el de Málaga con la rótulo “Mendoza”. Los invitados dijeron que era un vino rico pero que le faltaba fragancia. Enseguida, se llenaron nuevas copas con la etiqueta “Málaga” y viva voz dijeron “¡Oh!, hay una inmensa diferencia, esto es exquisito, no hay punto de comparación”.
San Martín ponía en cuestión, una vez más, la falaz creencia de los criollos de que lo extranjero siempre es mejor.
Fuente: Ministerio de Cultura

